TIERRA
 
Indómita eres mi tierra
tragué tu polvo al nacer.
Mi cuerpo con lodo se unta
cuando la piel transpira placer.
 
Estás saturada de seres,
racionales e inconformes,
por ambición de poderes,
actúan como animales.
 
Hastiada de tanto girar,
con olas de mares humanos,
que nunca se logran saciar,
egoístas con sus hermanos.
 
Drogas dominan sus mentes,
armas destruyen los cuerpos,
corre la sangre por muertes,
indiferencia reina de tiempos.
 
Cuando mis huesos se duerman
y la tierra me quiera engullir,
palabras son las que claman:
¡arrójenme al mar al morir!
 
©SKORPIONA
Inés de la Puente Spiers
 
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS 
Del libro Rebeldía poética